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Canibalismo

   Si la alimentación de los hámsters es pobre en proteínas, puede darse el canibalismo, es decir, que se coman total o parcialmente a sus congéneres, sobre todo a las crías. Los hámsters dorados necesitamos un 25 a 30% de proteínas en el pienso, y eso con regularidad. Si hay demasiados hámsters en la misma jaula, como a veces se observa en los comercios del ramo, también pueden darse casos de canibalismo. Los animales ya no encuentran reposo y se defienden reaccionando de esta manera. Cuando una madre se come a sus crías, las causas pueden ser parecidas. Pero también puede deberse a otras:
  1. Deficiencia proteínica. La hembra no tiene suficientes alimentos de origen animal en su pienso. Las proteínas han de formar alrededor de una tercera parte del porcentaje total de su alimentación.
  2. Deficiencia de leche. Principalmente en las hembras muy jóvenes la secreción láctea aún no funciona correctamente. En tal caso también sirve de ayuda la alimentación de origen animal, además del yogurt o la leche en polvo, mezclados con algo de agua y copos de avena hasta formar una papilla, a la que se puede añadir asimismo una gota de un preparado multivitamínico. Debido al riesgo de que se agrie, esta clase. de comida se debe retirar al cabo de unas horas y sustituirla por una ración fresca.
  3. Intranquilidad. Unos días antes del parto hay que dejar tanto a la hembra como a su nido con las crías tranquilas durante los primeros diez días de vida. Tan pronto como la hembra construye el nido para el parto y la cría de los pequeños, ya no se ha de tocar. El olor individual de la madre y el del nido no deben ser trastornados. Durante este período sólo se limpiará el rincón del "retrete" o, lo que es más sencillo aún, se vacía el tiesto que hace las veces de tal. Cuando ya hay crías, no se debe mirar por curiosidad al interior del nido. El cuidador, con el que la madre está familiarizada, se lo permitirá únicamente cuando las crías tengan diez días de edad. Sin embargo, tampoco ahora se cambiará el material del nido ni se cogerán los pequeñuelos con la mano. Eso puede hacerse cuando las crías tengan tres semanas y ya no mamen.
Colibacilosis

   Esta enfermedad intestinal, que deja mojada la cola y toda la región anal, es causada por colibacilos (Escherichia coll). Estas bacterias están presentes en pequeño número en toda flora intestinal sana, pero cuando hay otras enfermedades, un cambio en la alimentación, agua o un pienso sucios, así como estados de estrés que reducen la vitalidad del hámster, se pueden multiplicar peligrosamente. En este caso aparece una infección que produce diarrea, falta de apetito, apatía, respiración pesada, así como hinchazón del hígado, el bazo y los riñones. A menudo el transcurso de esta enfermedad es tan rápido que cualquier ayuda llega demasiado tarde. Más de la mitad de los hámsters muere en el intervalo de 2 a 3 días, algunos la padecen durante semanas y luego mueren, o también se curan. Sin embargo, también existen animales que no enferman, pero que expelen continuamente estas bacterias, con lo que ponen en peligro a otros animales. En algunos criaderos esto ya ha causado grandes pérdidas hasta que finalmente se reconoció el agente causante.

   En la actualidad se puede reconocer una colibacilosis por medio del cultivo de las bacterias sobre un sustrato y diferenciarla así de una salmonelosis. Desgraciadamente hoy en día hay muchas cepas de colibacterias que son resistentes a numerosos antibióticos, de manera que sólo hay unos pocos que realmente sirven para algo. Cuando la enfermedad es aguda normalmente no se puede esperar a la evaluación del test, de modo que se suele administrar un antibiótico de espectro amplio confiando en que surtirá efecto. (Recuerda que el diagnóstico correcto y los medicamentos deben ser prescritos por un profesional).